Miguel Ángel Granados Chapa
Plaza Pública
En 27 mensajes colocados en espacios públicos de una docena de ciudades en seis estados -tan distantes como Quintana Roo de Coahuila-, el narcotráfico dirime sus querellas y reta al Estado mexicano.
Miguel Ángel Granados Chapa
Plaza Pública
En 27 mensajes colocados en espacios públicos de una docena de ciudades en seis estados -tan distantes como Quintana Roo de Coahuila-, el narcotráfico dirime sus querellas y reta al Estado mexicano.
Ricardo Raphael
Cuando terminó de hablar, Alejandro Martí recibió una ovación. El jueves pasado los asistentes a la firma del Acuerdo Nacional por la Legalidad y la Seguridad se pusieron de pie y aplaudieron el duro y recriminatorio tono con el que el padre de Fernando Martí se dirigió a los gobernantes del país.
Joaquín López Dóriga
El 10 de diciembre de 1997, Carlos Antonio Pilgram Santos, hijo de un empresario muy conocido en Oaxaca, fue secuestrado por un grupo de diez hombres armados que vestían uniformes de la Policía Judicial Federal.
Carlos Marín
Asalto a la Razón
La cifra es relevante para efectos de seguridad pública: en México hay un total aproximado de 400 mil policías (más que la suma de efectivos de la Defensa y la Marina que, dicho sea de paso, no están para realizar tareas policíacas).
Ala reunión de hoy las autoridades federales y las estatales tendrían que entrar cabizbajos, apenados, pero con propuestas concretas y viables en el corto y en el mediano plazos.
Cuando hoy se reúnan en el Consejo Nacional de Seguridad Pública, el gobierno federal, los gobernadores y muchos de quienes participan en el tema de la seguridad en el país, uno de los capítulos más importantes estará en la corresponsabilidad de esas autoridades para encarar el fenómeno delictivo.
Seguir leyendo Los gobernadores deben asumir su responsabilidad
Cuando el Estado fracasa en proveer seguridad a la población, ésta encuentra manera de protegerse. El primer síntoma de un Estado que no protege a sus ciudadanos es la aparición de bardas, muros y rejas en viviendas y comercios. Los ricos se encierran a vivir en unidades habitacionales que cuentan con todos los servicios (gimnasios, parques, albercas, etcétera) para no tener que salir a los espacios públicos que consideran peligrosos. Murallas y guardias privados, muchas veces armados, protegen estas minicomunidades privilegiadas. Los más ricos salen a la calle con ejércitos privados de escoltas. Esto ya es común y corriente en México desde hace varios lustros.
De acuerdo con información de la PGR, los delitos federales, en lugar de reducirse desde que se iniciaron los operativos de Felipe Calderón, se han incrementado 24%, en términos generales.
La cifra conocida de ejecutados, del primero de enero al primero de agosto, es de tres mil 140 personas. Esto nos habla de que cada día hay 14.02 personas que mueren asesinadas por las mafias. Cada semana hay 100 ejecuciones. Ningún país aguanta eso.