Ella no viajó a California, en Estados Unidos; tampoco estuvo en Oaxaca y mucho menos fue a visitar las granjas porcinas de La Gloria, en Perote, Veracruz, pero un día se sintió mal, muy mal. Salía de un cuadro de varisela y pensaron que había sido infectada por algún virus; por lo menos eso les dijeron en la primera visita al doctor en la zona de urgencias de la Clínica de La Raza. Seguir leyendo Los padres aún esperan justicia