Veintitrés elementos de la Policía municipal de Tarandacuao, localizado al sur del estado de Guanajuato, fueron puertos a disposición del Ministerio Público Federal, bajo acusaciones de estar directamente relacionados con la organización criminal de la Familias Michoacana, a la que no sólo encubrían sino servían como parte de sus acciones delincuenciales.