Alerta Periodística / Francisco Gómez /El Universal
Con su poderío e influencia corruptora, el cártel de Sinaloa vulneró los sistemas financieros mexicano y estadounidense a través de una intrincada red de operaciones en casas de cambio e instituciones bancarias, que incluso alcanzó al primer y cuarto bancos más grandes de Estados Unidos, y que le permitieron en los últimos cuatro años comprar 13 aviones para utilizarlos en el tráfico de cocaína entre Colombia, Venezuela, Centroamérica, México y la Unión Americana, de acuerdo con informes de la Procuraduría General de la República (PGR) y de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).